Saltar al contenido

InicioServiciosAtención en Neurotrauma

Neurocirugía en Ciudad de México

Atención en Neurotrauma

El neurotrauma abarca el daño al cerebro por un golpe, una caída o un accidente: desde una conmoción hasta un hematoma que comprime. En CDMX la primera atención ocurre en urgencias, no en un consultorio. Un neurocirujano define después si hay que drenar, vigilar la presión o solo observar la evolución.

No todo golpe es una cirugía, ni todo golpe es leve

La conmoción altera la función sin que siempre se vea una lesión en la tomografía: confusión, amnesia del evento, náusea. Preocupan más la somnolencia que aumenta, el vómito repetido, una crisis, la debilidad de un lado o una pupila que se dilata. Las personas anticoaguladas y los adultos mayores pueden sangrar con un traumatismo que pareció menor. Anotar la hora del golpe y si hubo pérdida de conciencia ayuda; no reemplaza la tomografía cuando esos signos están presentes.

Hematomas que se comportan distinto

El hematoma epidural suele ser arterial y puede dar un intervalo lúcido: la persona habla y luego se apaga. El subdural agudo acompaña contusiones y hinchazón; el crónico, más típico de quien es mayor o usa anticoagulantes, aparece días o semanas después como confusión, dolor de cabeza o torpeza al caminar. La contusión es un moretón del cerebro que puede crecer en las primeras horas. Una fractura de cráneo importa si está hundida, abierta o atraviesa un seno venoso. El nombre en el reporte no decide solo: decide el efecto de masa y cómo está la persona.

Las primeras horas en el hospital

Se revisa la vía aérea, la presión, la escala de coma y una tomografía. Si el paciente está grave, el manejo incluye terapia intensiva, a veces medición de la presión intracraneal y medidas para la hinchazón. Repetir la tomografía tiene sentido si el examen empeora, no por calendario rígido. El neurocirujano entra para decir si un coágulo hay que evacuarlo, si una fractura hundida hay que levantarla o si es más seguro observar un sangrado pequeño en alguien estable.

Operar, observar y los límites de ambas

Drenar un hematoma grande puede salvar la vida al quitar presión; no repara las fibras que el golpe ya rompió. Un sangrado pequeño, sin desviación de la línea media y con examen estable, a menudo se controla con vigilancia y con suspender lo que favorece el sangrado, decisión que toma el equipo tratante. Después quedan temas que no se resuelven en el quirófano: crisis tardías, mareo, dificultad para concentrarse, retorno al trabajo o al deporte. Nada de eso se fecha con una promesa.

Preguntas tras el accidente

¿Si habló después del golpe ya está bien? No necesariamente. El intervalo lúcido existe precisamente porque alguien conversa y luego se deteriora. Somnolencia nueva es motivo de urgencias.
¿Un hematoma subdural siempre se opera? No. Los pequeños y los crónicos poco sintomáticos a veces se observan. Los que comprimen o empeoran el examen suelen drenarse.
¿Cuándo vuelvo a hacer deporte de contacto? Cuando el examen y, si se pidió, la imagen lo permiten, y después de un periodo sin síntomas. Adelantarlo por un mensaje aumenta el riesgo de un segundo golpe sobre un cerebro que aún no se recuperó.

Seguimiento cuando el estudio ya existe

Un golpe reciente con vómito, somnolencia, convulsión o debilidad se atiende en urgencias o con el 911, no por mensaje. Si el traumatismo ya fue estudiado y buscas un control, escribe al +52 55 2193 8191 y menciona la fecha de la tomografía.
Escribir por WhatsApp

Revisado por Dr. Martin Roberto Casas Martínez · Última revisión 23/09/2026 · Cédula profesional 10033165